Educación

HISTORIA, POLÍTICA Y PERSPECTIVAS DE LA EDUCACIÓN EN EL SALVADOR: El asunto histórico de la Educación Nacional

“En términos generales, la historia de la educación salvadoreña comienza en la cuarta década del siglo XX, esto significa que la tarea de plantear la problemática de la educación, de acuerdo a criterios de proyección y previsibilidad como uno de los componentes más importantes del estado, fue alejada y hasta ignorada por las subsiguientes administraciones públicas de gobierno. “La primera concepción planeada de la educación nacional está contenida en el Decreto Nº17 publicado en el Diario Oficial 267 del 8 de diciembre de 1939. Antes de esta fecha lo que ahora es el Ministerio de Educación pertenecía al llamado Ministerio de Relaciones Exteriores, Justicia e Institución Pública. A partir de la reforma educativa del 8 de diciembre de 1939, con fines y objetivos precisos, se inicia la autonomía del Ministerio de Educación. La reforma de la educación de 1939-1940 fijó los marcos o esquemas que el nivel primario conservó hasta la década de los 60”.[1]

En realidad, en las décadas de los 60 y 70 la llamada Escuela Vocacional se encargaba de preparar personas con habilidades y destrezas para corte y confección, taquimecanografía, técnicas de “belleza”, arte y decoración y diversas actividades que convirtieran el conocimiento académico en simple instrucción de oficios, cultura que incluso, actualmente, se reproduce en eso que llaman jóvenes en conflicto con ley, que más bien responde al modelo hacendario del virreinato de enseñarles carpintería, sastrería, panadería, obra de banco y otros similares, que no expresan más que la eterna condición de una cultura de la esclavitud aceptada y asimilada durante el período Colonial de la servidumbre vigente hasta nuestros días y manifiesta en la conducta, comportamiento, costumbres y lenguaje tanto cotidiano como político, ejemplo de ello es la precariedad de lenguaje político nacional y la definición de centros urbanos en cascos urbanos al estilo de la hacienda feudal.  

En su sentido más amplio, la enseñanza moderna ha incorporado diversos mecanismos para formar mentes con visión de futuro que respondan al concepto globalizador de educar. Dicho concepto solo puede ser comprensible en el marco de las construcciones pedagógicas, técnicas, metodológicas, cognitivas y filosóficas globales, en las cuales aparecen dos formas relativas para su aplicación: regionalización y área educativa.

La globalización (expresada filosóficamente desde el determinismo geográfico y políticamente desde el principio geopolítico de regionalización), adquiere un carácter predominantemente unilineal que obliga a intelectuales, académicos, docentes e investigadores a la articulación de procesos de investigación con temas afines (en algunos casos impuestos por la moda, coyuntura o mercadotecnia) que conducen peligrosamente a conocer más sobre el otro, lo otro, que sobre el mismo yo; esto significa la transformación educativa que pasa de su concepción inicialmente formativa a una concepción predominantemente informativa, esto lo que hace es que deja al cerebro con breves y rápidos mensajes y conclusiones inducidas, pero no se ahonda en el contenido y solo se queda a nivel de información superficial por su forma.

En este marco, el conocimiento de los fenómenos emergentes en las realidades nacionales constituye premisa necesaria para el quehacer universitario. En tal condición de responsabilidad social, la investigación y enseñanza universitaria se obliga a la realización de innumerables estudios sobre distintos fenómenos que intervienen en las formas y sistemas de la vida nacional, esto es, en las esferas de lo económico, cultural, histórico y político que se expresen en las particularidades de la sociedad.

En esa línea, las investigaciones realizadas por todas las generaciones de estudiantes y profesionistas formados en la universidad deben ser siempre la respuesta del compromiso con la sociedad nacional y la producción universitaria, en este sentido, la educación entendida como proceso de ascensión del sincretismo enseñanza y aprendizaje, conocimiento y predicción del devenir social, constituye uno de los instrumentos fundamentales de la educación en la que desde luego, el método constituye el elemento fundamental para la determinación de cómo aprendemos y cómo enseñamos; ese método que resulta una abstracción epistémica se convierte en realidad en el compuesto teórico más importante para determinar la política (ideología), estructura y operativización de la educación en cualquiera de sus niveles, dicho de otra manera, “equivocar el método puede implicar el desprendimiento pleno de lo propio y la invisibilización de lo histórico”.[2]

Del Instruccionismo (hacer educación) al conocimiento (saber para la educación)

El saber en la educación, en su sentido más amplio, es crearla y recrearla en todas sus formas, figuras, contenidos, símbolos y otros tantos que resultan imposibles de describir y explicar en un mismo intento teórico. Las maneras y formas de saber y hacer en educación se complejizan con la acelerada intervención tecnológica.

Tal como sucedió en el paso del capital agrícola al capital industrial, ahora la tecnología invade los hemisferios del pensamiento ordenado y trastoca la ruta del conocimiento sostenido y organizado en función de la producción teórica. Como resultado de la alteridad del conocimiento, la tecnología supedita el razonamiento y la crítica en el proceso ascendente del mismo, al aprendizaje efímero, virtual y dependiente “conocimiento” que, dirigido a los países dependientes, no es más que el simple instruccionismo de contenidos cognitivos.

Precisamente al respecto de las asimetrías educativas entre sociedades industrializadas y dependientes, el estudio de la Educación demanda nuevas formas de construir pensamiento de manera tangible, crítico y moldeable a la comprensión del todo como unidad. Para lograr esta comprensión, el conocimiento debe superar la etapa reflexiva de la educación y contraponerse a las particularidades relativistas del mundo empírico que pueden reducirse riesgosamente a conclusiones imbricas de la realidad. En ello, la educación empírica a la usanza occidental aplicada a la pluriculturalidad latinoamericana, no hace más que soslayar las formas históricas y culturales de las múltiples identidades nacionales que se norman en cada uno de los pueblos latinoamericanos. Conviene entonces pensar y repensar el sentido de la Educación del siglo XXI en el marco de las propias realidades históricas y culturales de la multietnicidad que ahora conforma y se construye en cada unidad familiar salvadoreña. 

Con toda seguridad, sin identidad no puede haber educación e involucramiento del profesorado en sus interrelaciones con el alumno para motivar su interés por el aprendizaje. Para ello el profesor deberá elevar su conocimiento teórico, metodológico y didáctico. Formular y diseñar programas de asignaturas de acuerdo a las demandas sociales, introducir tecnologías, planificar, organizar, evaluar, informar y lograr mayor participación de los alumnos. Así pues, si bien pueden alcanzarse nuevas formas de hacer educación, también se corre el riesgo de no rebasar las más absolutas determinaciones que obstaculizan el conocimiento teórico-científico ocultado por interpretaciones generales del saber común, por ejemplo, la libertad de cátedra mal entendida, es decir, eludir las propias responsabilidades de enseñanza a cambio de supuestos modelos de “participación” y “discusión” de los alumnos. Desde luego que la participación de los estudiantes en el aprendizaje es indispensable, pero la obligatoriedad de enseñar bajo las exigencias académicas que superen el empirismo a ultranza, es y será siempre responsabilidad de la institución y el profesor. Asimismo, el profesor se obliga al aprendizaje continuo, a la competencia y competitividad permanente con similares nacionales e internacionales, sobre todo, frente al nuevo orden mundial de la economía regionalizada que ahora se articula a través de los llamados Tratados de Libre Comercio. Se trata de discutir sobre el futuro de la nación representada y constituida por grupos, sectores sociales, económicos, políticos, ideológicos y culturales que dinamizan esta sociedad.

Pensar la educación y su respectiva política pública requiere de la más amplia elaboración histórica de los hechos que la construyen, tanto en el plano intelectual, material y político. Pensar una política educativa implica pensar más allá de las simples especulaciones temporales, eventuales y peor aún, circunstanciales de la educación, tanto en el plano teórico, epistemológico, metodológico y político. No puede construirse una política educativa sustentada en datos estadísticos y valoraciones efímeras sobre categorías que tienen antecedentes históricos, esto es, sobre categorías tales como deserción, reprobación, deficiencia cognitiva, aprendizaje, todas ellas y otras tantas, solo tienen explicación en el recuento histórico ideológico, cognitivo, metodológico y empírico de la sociedad. La educación resulta de los procesos acumulativos que las sociedades ostentan durante sus distintas etapas de formación, desarrollo y transformación, en tal caso, el pensamiento educativo se transforma de acuerdo a las exigencias y formas de producir el mundo, aunque desde luego, de acuerdo a las circunstancias propias de cada sociedad, las formas de producir el mundo varían de acuerdo a las condiciones propias, esto es, el modelo educativo que resulta de lo propio fortalecido por lo externo versus el modelo que resulta de lo externo sin inclusión de lo propio.

La Política Educativa no resulta únicamente de la decisión administrativa de implementar una política pública sin el debido proceso académico-técnico; pensarlo de esta manera significaría la más pura superficialidad del ejercicio del conocimiento, el saber y la ciencia, es decir, la mera especulación temporal y sin perspectiva de nación. Por el contrario, la Política Educativa se establece a partir de cometidos históricos, culturales, económicos y sociales que construyen una nación en función de su propio devenir[3]. Desde luego que, como toda política, por su carácter, responde a una serie de enunciados administrativos que la hacen tangible, errónea o certera en su concepción u aplicación, en todo caso, corresponde a los diseñadores y aplicadores de esas políticas, elaborar los diagnósticos respectivos con la finalidad de identificar los problemas y proponer las soluciones pertinentes.  

Precisamente, al respecto de la asimilación de modelos ajenos, el estudio histórico de la educación en El Salvador se torna complejo debido a la multiplicidad heurística de sus efímeras políticas, sobre todo en los últimos 30 años de predominancia de una teoría positivista por demás obsoleta, anacrónica y particularmente fuera de contexto nacional.

En este país, el uso del modelo de enseñanza escolástica pone en evidencia la más exprofesa pobreza del método científico y coloca al intelecto en el submundo de la subordinación, la dependencia y la condición de servidumbre colonial. No cabe duda que la historia pesa en el cuerpo de las formaciones sociales humanas. La fuerte carga ideológica de condición de servidumbre dejada por la Colonia y los propios acontecimientos político-sociales a los que este país se ha expuesto, han sido casi determinantes en la conformación educativa nacional. Políticas educativas cortoplacistas, mecanicistas e instruccionista tomadas principalmente de España, han predominado en la formación académica nacional. El tecnicismo empirista, constructivista y predominantemente evolucionista, ha llevado al conocimiento al reduccionismo y ha convertido el saber en hacer; es decir, en procesos de conocimiento especulativos, superficiales y practicistas, sin que en ello se interponga el conocimiento científico, el cual sin duda alguna, gravita a miles de años luz del interés educativo.

Las perspectivas de la educación nacional

La innovación educativa

Sin duda que, en materia educativa, en El Salvador el impacto tecnológico ha permitido un conocimiento más cercano a la realidad, lo que ha logrado que se objetivicen algunos procesos. Tal parece que en el caso del conocimiento académico, las especulaciones teóricas del saber pretenden establecer simetrías cognitivas entre el instrumento tecnológico y las razones epistémicas obligatorias.

El mundo de las tecnologías al servicio del conocimiento y la educación general, marcan el paso obligatorio para aquellas sociedades que se autodenominan modernas o en vías de industrialización. Con todo y las bondades generadas por la tecnología, no debemos perder de vista las formas que estas adquieren. Hoy, en muchos países latinoamericanos se cambia una maquina por un libro, el internet por la lectura y se substituye el conocimiento por la alternancia con lo “moderno”. No obstante de estas nuevas tecnologías que superan en su forma y no en su contenido las utilizadas en toda la historia de la educación, los posibles escenarios de la escuela del futuro son múltiples y no tan bondadosos; esto se traduce a que:

  1. Nos enfrentamos al ejercicio de un sistema escolar burocrático en el que posiblemente continuarán los problemas actuales debido a que la burocracia impedirá que se produzcan cambios sustantivos.
  2. La extensión del modelo de mercado al mundo escolar, que puede presuponer mayor diversidad de proveedores de formación o instrucción atentos a la demanda, esto podría incrementar las desigualdades.
  3. La vigencia justificada del instruccionismo para lograr aprendizajes no formales que repercuten en desescolarización por rechazo a los sistemas escolares y finalmente, crisis generalizada del sistema educativo y la posible desintegración y abandono del sistema por los docentes ante la falta de incentivos intelectuales o materiales en la profesión.

Dichas condiciones nos da dos formas de paradigmas

1.             El paradigma técnico en el cuál, el especialista dicta el ejercicio de buenas prácticas orientando al profesor a cambios curriculares en el contenido, metodologías y la acción misma de la relación profesor-alumno para lograr eficiencia. En este caso puede presentarse el contrapuesto de no considerar las particularidades de la institución y de las características propias de profesores y alumnos.

2.             El paradigma de mayor contexto y crítica, en el cual destacan los contextos particulares del alumno, profesor y todos aquellos componentes que intervienen en la formación.

En este sentido, innovar puede significar incorporar un sistema de valores y subvalores de todos los actores educativos y competencias individualizadas planteadas sistémicamente hacia el desarrollo organizativo y la enseñanza (desarrollo curricular). Al respecto podemos señalar dos modelos:

  1. El Modelo Tecnológico sustentado en un método experimental del cual se apropian investigadores “expertos” respaldados por un determinismo tecnológico que examina costos, riesgos y beneficios en función de intereses de las multinacionales que enajenan la relación entre el sujeto y la máquina.
  2. El Modelo Práctico o Situacional que presupone las innovaciones de acuerdo al interés y participación colectiva de quienes la requieren.

Sin embargo, no debemos olvidar que el desarrollo tecnológico oculta otras formas de interés porque ha sido diseñado para resolver problemas de quienes lo controlan y determinan, en ello, las particularidades culturales no resultan importantes.

Todo parece indicar que las nuevas exigencias técnicas y tecnológicas de la educación demandan mayor involucramiento del profesorado en sus interrelaciones con el alumno para motivar su interés por el aprendizaje. Para ello el profesor deberá elevar su conocimiento teórico, metodológico y didáctico, por eso es necesario formular y diseñar programas de asignaturas de acuerdo a las demandas sociales, introducir tecnologías, planificar, organizar, evaluar, informar y lograr mayor participación de los alumnos. En el mismo sentido, si bien pueden alcanzarse nuevas formas de hacer educación, también se corre el riesgo de caer en las más absolutas determinaciones que obstaculizan el conocimiento teórico-científico ocultado por interpretaciones generales del saber común. Por ejemplo, la libertad de cátedra mal entendida, esto significa, eludir las propias responsabilidades de enseñanza a cambio de supuestos modelos de “participación” y “discusión” de los alumnos.

Desde luego que la participación y discusión es indispensable, pero la obligatoriedad de enseñar bajo las exigencias académicas que superen el empirismo a ultranza, es y será responsabilidad de la institución y del profesor. Asimismo, el profesor se obliga al aprendizaje continuo, a la competencia y competitividad permanente con similares nacionales e internacionales, sobre todo, frente al nuevo orden mundial.

Frente a tales regulaciones globales, deben fortalecerse las particularidades e identidades que constituyen formas de expresión institucional, cultural, económica, social, grupal e individual manifiestas en cualquiera de las formas de la actividad humana simple y compleja[4]. Hoy, sincrónicamente con la historia de las sociedades, las nuevas formas de presencia de estas identidades requieren del desarrollo de sus principales elementos, de aquellos que las conforman, agrupan y reproducen, de manera que el todo social se articule funcionalmente.

Lograr lo propio en la lucha por la identidad nacional: la necesaria Trilogía Escuela-Familia- Comunidad

En su sentido más holístico, la educación se halla conformada por lo político, académico y cultural.  Al respecto, pensar la educación significa diseñarla, organizarla y ejecutarla desde las premisas básicas de su cometido y función histórica, filosófica, empírica y teórica, de tal manera que su misma construcción implica la creación, producción y reproducción de pensamiento, conocimiento y cultura; todo ello, a partir de las correlaciones particulares de las mismas microsociedades locales.

La educación solo puede comprenderse en virtud de las interrelaciones entre la comunidad, la escuela y la familia. Las tres cumplen con su cometido cuando se hallan articuladas bajo el mismo propósito, con el mismo proyecto de nación. Si esto no existe, la educación en cualquiera de los niveles escolares estará siempre sujeta a las improvisaciones, proyectos efímeros y, en consecuencia, bajos de niveles en la calidad de la misma.

La escuela asume su condición de representación institucional del estado, de la filosofía que mueve la dinámica de formación educativa. Pero la escuela no está representada en la infraestructura, su representación consiste en promover y difundir un proyecto de nación, una visión del mundo que el estado construye para su propia realización. La escuela no constituye el espacio de información académica, escolar, ese es uno de sus funciones. La escuela se convierte en la filosofía de vida que otorga a los ciudadanos la visión del mundo que se construye de manera conjunta, colectiva, participativa.

La familia es el núcleo de la sociedad porque en ella se reproduce la cultura, organización, filosofía, historia y porvenir de la nación, del estado. En esa línea, la inclusión de la unidad familiar en la escuela no debe ser nunca utilitaria ni circunstancialmente. La inclusión debe ser una expresión de la formación de un proyecto de nación y de vida conjunto entre el estado y la familia en favor de cada estudiante. Con ello, la educación cumple su función y principio humanista y su propia realización.

La comunidad representa el interés común de los estudiantes que asisten a los centros educativos. La concepción del mundo que poseen, los intereses particulares y colectivos que rigen su vida cotidiana, la organización colectiva para que el interés comunitario se vea representado y cumplido en el centro educativo. Así pues, la participación de la comunidad en las disposiciones escolares se vuelve más dinámica, comprometida y desde luego, trasformadora de su propia realidad.

Premisas de la Propuesta Pedagógica

El tema educativo requiere mejores y nuevas formas de discusión y estructuración teórica, epistemológica, histórica, filosófica, metodológica e institucional (administrativa y operativa). La buena educación implica elevar la calidad del conocimiento científico, técnico y académico, fortalecer la identidad, desarrollo, progreso y la competitividad internacional de ese conocimiento expresado en cualquiera de sus formas. Para lograr este cometido se requiere imperativamente de conceptualizar, diseñar y ejecutar una política educativa institucional fundamentada en una misma categoría, que se interrelacione, vincule e interactúe con el resto de las categorías y conceptos que conforman el quehacer educativo, esto es el método.  

Proponer el método significa su observancia epistemológica, la ruptura de sus interpretaciones, la formulación de nuevas particularidades cognitivas, técnicas y metodológicas y la verificación y atribución de su propio modelo (paradigma).   La observancia epistemológica implica acercarse, conocer, vigilar y controlar la aplicación de las formas técnicas y metodológicas utilizadas para enseñar, aprehender y educar.

La observación constante aporta múltiples indicadores para el ejercicio humano de educar, con ellos, se conforman diversas categorías claves para el sistema que permite la conexión entre el saber y el hacer, de manera que entre las figuras del emisor y receptor media el método, es decir que la información que el emisor proporciona puede ser controlada por el receptor de acuerdo al proceso epistemológico que se emplee. Todos los receptores (los estudiantes) reciben la misma información, pero cada uno la interpretará el significado de manera distinta, esa diferencia es obra del método. 

II.                 ESTRUCTURA DEL SISTEMA EDUCATIVO SALVADOREÑO[5]

La estructura educativa del país puede resumirse así[6]: La educación parvularia (preescolar) atiende a niños y niñas de cuatro a seis años de edad. La educación básica se ofrece normalmente a estudiantes de siete a quince años de edad, aunque por el rezago educativo podemos encontrar estudiantes con sobre edad en algunos grados. En primer grado se puede admitir alumnos de seis años, siempre que bajo criterio pedagógico demuestren madurez para iniciar estos estudios y existan los recursos en los centros educativos.

La educación básica comprende 9 grados de estudio divididos en tres ciclos educativos:

-       Primer ciclo: Primero, segundo y tercer grados.

-       Segundo ciclo: Cuarto, quinto y sexto grados.

-       Tercer ciclo: Séptimo, octavo y noveno grados.

La Educación Media ofrece la formación en dos modalidades, un Bachillerato General y un Bachillerato Técnico Vocacional. Las instituciones educativas oficiales que imparten la enseñanza del nivel medio se definen como Institutos Nacionales, mientras que las instituciones privadas son llamadas Colegios o Liceos. Los estudios de educación media culminan con el grado de Bachiller. El Bachillerato General cuenta con una carga semanal de 40 horas de clase, y tiene una duración de 2 años, mientras que el Bachillerato Técnico Vocacional posee 44 horas de clase semanales; de las cuales 10 horas corresponden al área técnica en los dos primeros años; el tercer año comprende 30 horas clase semanales, todas del área técnica.

En términos de evaluación, la legislación contempla una escala valorativa de 0 a 10 en Educación Básica y Media. La calificación mínima para aprobar una asignatura al final del año escolar es de 6.

La educación superior tiene como pre-requisito los estudios de educación media o equivalentes. Asimismo, ofrece estudios que dan derecho a la obtención de títulos y grados en áreas técnicas, profesionales y científicas. Los diferentes grados intermedios de la educación superior conceden las potestades laborales que especifican los planes de estudio legalmente aprobados y no tienen carácter terminal. Las universidades pueden otorgar grados académicos de técnico (2 años de estudio); profesorados (3 años); tecnológicos (4 años); licenciaturas, ingenierías y arquitectura (5 años); maestrías (2 años posteriores a la carrera profesional); doctorados (3 años posteriores al grado profesional). Para graduarse en una carrera universitaria, el estudiante debe haber aprobado todas las materias del plan de estudio respectivo; haber cumplido con los demás requisitos establecidos en los estatutos y reglamento de graduación de la institución que extenderá el título académico y, haber ganado como mínimo 32 unidades valorativas de la institución que otorgará el grado.

En el mismo sentido que las figuras anteriores, es importante observar algunos datos recopilados en 2014 y en 2017, algunos de esos ya han sido modificados de acuerdo a los elementos sociales, culturales, políticos o económicos en cada una de las localidades en donde se hallan instalados los centros educativos. Para el caso, tomaremos algunos datos recientes  que muestran el “perfil educativo” salvadoreño.[7]

 

Perfil del sistema educativo de El Salvador

-       Extensión territorial: 21,040.79 kilómetros cuadrados

-       Población total: 7,415,479 habitantes

-       Población urbana: 3,915,712 habitantes (62, 2% de la población total)

-       Población rural: 2,374,708 habitantes (37,8% de la población total)

-       Porcentaje de población por sexo: hombres: 46.4%.- mujeres: 53.6%

 

Estructura organizativa del sector educación (público y privado)

Los ciclos de educación del Sistema Educativo de El Salvador se encuentran divididos de la siguiente manera:

-       Educación inicial y parvularia: los servicios de educación preescolar o inicial se brindan a la niñez entre 0 a 6 años.

-       Educación básica: atiende a la población entre 7 y 15 años, y comprende nueve grados de estudio divididos en tres ciclos (primer, segundo y tercer ciclo), de tres años cada uno.

-       Educación de adultos: estos servicios educativos se brindan a jóvenes desde los 15 años y a adultos que se encuentran realizando alguna actividad laboral y desean continuar sus estudios.

-       Educación media: uno de los requisitos para ingresar a este nivel es haber aprobado la educación básica. Este nivel comprende tres años de estudio, que culminarán con el grado de Bachiller diversificado en especialidades y opciones.

-       Educación superior: ofrece la formación en las modalidades de educación tecnológica y educación universitaria.

Infraestructura educativa en los últimos 5 años

Infraestructura educativa total: 6,062 centros educativos al 2013. Este número no incluye los centros de educación especial y superior.

Infraestructura educativa, según organismo de administración:

-       Asociación Comunal para la Educación (ACE): 2,111

-       Consejo Directivo Escolar (CDE): 2,842

-       Consejo Educativo Católico Escolar (CECE): 182

-       Consejo Institucional Educativo (CIE): 37

-       Privada: 890

 

Promedio de años de escolaridad de la población:

-       Años de escolaridad promedio: 6.6 años

-       Años de escolaridad promedio, según zona:

o   Zona urbana: 7.7%

o   Zona rural: 4.7%

Años de escolaridad promedio, según sexo:

-       Hombres: 6.7%

-       Mujeres: 6.5 %

 

Rendimiento estudiantil durante 2013

Porcentaje de repitencia en educación básica y media:

-       Educación básica: 6.4%

-       Educación media: 5.1%.

Porcentaje de deserción en educación básica y media:

-       Básica: 6.1%

-       Media: 7.5%

Porcentaje de aprobación, en educación básica y media:

-       Básica: 90.1%

-       Media: 87%

Población docente durante 2013

-       Total de población docente: 56,386 personas

-       Docentes por sector educativo:

o   Sector público: 45,730 personas

o   Sector privado: 12,355 personas

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Cobertura Educativa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 






 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 


 


Datos recientes 2018[8]:

COBERTURA MATRÍCULA NACIONAL

% DE ATENCIÓN EN SECTOR PÚBLICO

TASA NETA DE COBERTURA

1, 445, 307

85%

PARVULARIA     56%

 

 

BÁSICA               79.6%

 

 

MEDIA               36.89%

 

Aspectos de interés en educación: infraestructura, docencia, matrícula, repitencia, deserción, reprobación

Sin duda que uno de los temas fundamentales para el análisis del sistema educativo nacional incluye los recursos humanos, logísticos, financieros, económicos, sociales, culturales, territoriales e históricos que se articulan o que, en el mejor de los casos, al menos se vinculan con el quehacer educativo cotidiano. Y, es que, como he señalado anteriormente, lo educativo es un concepto holístico que se resuelve con la particularidad de su universalidad y la universalidad de sus particularidades y singularidades. En esa línea, de la observancia de quienes, y lo que hace posible la educación, el recurso humano, logístico, material, financieros, etc., constituyen sin duda, algunas de las principales prioridades. Al respecto,

“[…] de acuerdo con los resultados del Censo Escolar 2013, únicamente el 16.8% de los centros escolares públicos (5,172) disponen del servicio de Internet, el 28.2% de centro de cómputo, el 21.1% de biblioteca y el 6.4% de laboratorio de ciencias, siendo los centros escolares del área rural los que mayor precariedad reportan en la disponibilidad estos recursos y espacios de apoyo”[9]

“[…] De los 56,386 docentes que laboran en el sistema educativo, se encontró que en un periodo de diez años ha experimentado un incremento de 11.8%, con respecto a los 50,419 registrados en 2003; que la edad promedio de los docentes pasó de 37.2 a 43.3 años registrando 6.1 años más; que en la actualidad el personal docente tiene más experiencia en tanto que registra 4 años más en el promedio de años de ejercer la docencia; y, que la proporción de docentes que no cuentan con un título que le acredite para ejercer la docencia disminuyó en 4.8 puntos porcentuales al pasar de 9.8% en 2003 a 5% en 2013[…][10].

“[…] el MINED continúa concentrando a la mayor cantidad de docentes con un 81.1%, de los cuales un 49.2% trabaja en el área rural y el 50.8% en la urbana, mientras que la población docente del sector privado se concentra mayoritariamente (91.8%) en el área urbana. Otro dato interesante es que un 3.7% del personal contratado en el sector público también trabaja en el privado, así como que el 7.4% del total de docentes trabaja en más de un centro escolar. Respecto de la acreditación docente, el Censo Escolar 2013 reporta que un 66.9% de docentes es titulado de profesor y que un 19.7% posee el grado de licenciatura. Mientras que del 5% de docentes que no posee título que lo acredite para ejercer la docencia, el 29.7% tiene un título del nivel de Educación Media; el 22.3% es técnico y un 18.5% posee el grado académico de licenciatura”[11]

Sobre este asunto de la docencia, tomaremos algunos datos importantes, desde luego, los datos constituyen exactamente lo que decimos: datos cuantitativos, estadísticos que de ninguna manera revelan el ejercicio docente y su condición ontológica, identitaria; esa configuración que durante toda su historia han podido desarrollar y ofrecer al estado salvadoreño y a todas las generaciones formadas por ellos.

Según estudio realizado por FUSADES en 2014, la dinámica del ejercicio docente ha variado favorable y desfavorablemente en varios aspectos de orden geográfico, económico, logístico, técnico, pedagógico y otros tantos que requieren de estudios precisos, es decir, de la observancia epistemológica que permita crear una hermenéutica propia tanto de quienes la realizan como también de quienes la observan desde afuera. Aún con sus aciertos o desaciertos, la docencia real, fáctica, puntual, empírica en cada territorio constituye, el verdadero fundamento de la educación nacional. Tal como se apunta en otros apartados, docentes, autoridades, estudiantes y padres de familia hacen posible la existencia de un sistema educativo que adquiere sus particularidades y singularidades territoriales, humanas, epistémicas, holísticas y concretas. 

Para ejemplificar los datos anteriores, tomaremos algunos indicadores expuestos en el trabajo realizado por Mabel Hernández y publicado por FUSADES:

Distribución de la matrícula estudiantil por sector, según nivel educativo, 2009 y 2013[12]

 

Características de los centros escolares por sector y área geográfica, 2013[13]

Centros escolares que poseen centro de cómputo, biblioteca y laboratorio de ciencias, por sector y área geográfica, 2013 (porcentajes)[14]

Otras particularidades, de interés en este análisis, que los resultados del Censo Escolar 2013 permiten destacar, son las siguientes[15]:

  1. La oferta educativa de los centros escolares públicos se concentra en Educación Parvularia y Básica, en tanto que el 39.1% de estos imparten servicios educativos desde la sección de 4 años de Parvularia hasta el noveno grado de Básica; y, un 35.3% hasta el sexto grado de Educación Básica. Los centros escolares públicos que atienden desde Parvularia hasta Media representan el 5.6%, mientras que entre los privados ascienden al 23.4%.
  2. Del total de centros escolares que ofrecen los servicios de Educación Parvularia y Básica completa, es decir los nueve grados, el 39.5% tienen un centro de cómputo, un 29.1% cuenta con biblioteca y solamente un 6.5% informaron tener laboratorio de ciencias.
  3. La generalidad (97.9%) de los centros escolares imparten clases en la jornada matutina; y dos tercios (66.5%) lo hacen por la tarde.
  4. En relación con el tamaño de los centros escolares, definido en función de la cantidad de estudiantes en ellos matriculados, un 30% de estos son tipificados como “medianos”; mientras que un poco más de un tercio son “pequeños y muy pequeños”. En general, la mayoría atiende una población estudiantil menor o igual a 500 alumnos.

 

TOTAL DE CENTROS ESCOLARES POR TAMAÑO EN FUNCIÓN DE LA MATRÍCULA INICIAL 2013[16]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TOTAL DE CENTROS ESCOLARES POR SECTOR, SEGÚN TIPO DE CENTRO ESCOLAR 2013[17]

Pero el asunto del sistema educativo se ha evaluado tradicionalmente a partir de ciertos “indicadores de logro” sostenidos sobre la base de datos cuantitativo-estadísticos que no necesariamente representan lo más atinado para evaluar un sistema.

Veamos algunos de los datos más relevantes que el propio MINED utiliza:

TASAS DE REPITENCIA Y DESERCIÓN POR AÑO[18] (CUADRO A Y B):

TASA DE DESERCIÓN POR SEXO Y ÁREA GEOGRÁFICA SEGÚN GRADO 2009-2012[19]

 

PROGRAMAS Y MODALIDADES DE FORMACIÓN CONTINUA POR ÁREA DE FORMACIÓN, DOCENTES ATENDIDOS Y FUENTE DE FINANCIAMIENTO[20]

Desde hace más de dos o tres décadas, la medición sobre la calidad y condición de la educación escolar oficial está referida a conocer sobre cuatro “indicadores” recurrentes: repitencia, deserción, reprobación y matrícula.

Los cuatro son abordados como determinantes para conocer los alcances y limitaciones de la educación escolar oficial y privada. Empero, siempre he insistido que esos cuatro elementos abordados como “indicadores” para medir la calidad y la manera en la que se desarrolla la educación escolar en el país, resultan ser muy contradictorios y, ciertamente, muy poco propicios para tales propósitos.

En primer lugar, porque por cuanto sean tratados como indicadores, estos, en sí mismos, no resuelven el todo de la educación y, por tanto, la condición de indicador no se halla debidamente sostenida y fundamentada en el proceso de educación, el cual, sin duda, es mucho más que eso. En segundo lugar, debe considerarse que reducir el todo educativo a simples indicadores (asumiendo que si lo sean) significa estancarse en lo Cuantitativo sin que éste se transforme en lo Cualitativo, siendo entonces que no se cumple la construcción del objeto en su totalidad.

No es esa repitencia o deserción lo que determina la calidad de la enseñanza y del aprendizaje en la escuela, por el contrario, es la escuela el lugar en donde se expresa con más claridad la dificultad que el territorio tiene con relación al medio, a lo externo, a lo universal.  Por ejemplo, en esa línea de no otorgar un espacio al determinismo cuantitativo, si la información estadística es muy cercana a la realidad, es decir, si los niveles de reprobación, deserción, repitencia y matrícula se convierten en una dificultad constante en cada escuela, esto significa que no se trata únicamente de pedagogías, didácticas, administración o gestión escolar interna, también se halla articulada a esos elementos todos aquellos que circundan la actividad educativa holística; comunidad, servicios, economía, política, territorio y otros tantos que figuran en la cotidianidad poblacional en la que, desde luego, la escuela es parte de ese todo. 

Sin menoscabo de la observancia de los datos cuantitativos –ya que también éstos forman parte del mundo holístico de la educación- conforme las sociedades se complejizan, así también surgen nuevos elementos que las intervienen, modifican o transforman. La sociedad es resultado y causa de la educación, de manera que los fenómenos sociales no están alejados del todo educativo. Por ejemplo, uno de esos fenómenos sociales se halla expresado en el asunto migratorio. Con frecuencia recurrimos a señalar que la migración o al menos, el deseo de migrar, adquiere predominancia sobre el deseo de estudiar, de inserción al centro escolar y que es esto precisamente, lo que provoca la deserción. Lo mismo sucede cuando explicamos el problema de la repitencia mediante la excusa que se trata de motivos personales, capacidades, problemas intrafamiliares y, en el peor de los casos, descargamos la responsabilidad en los docentes o autoridades escolares.  Cierto es que dichas causas figuran en gran porcentaje de los casos, sin embargo, no lo es todo ni lo único. Se hallan también, quizás a trasluz, elementos ocultos en las singularidades de los individuos representados tanto en estudiantes como docentes, autoridades, familia, comunidad.

Queda pues, recordar que los principios filosóficos sobre los que se sustenta la educación escolar en El Salvador no deben ser vistos como una construcción abstracta, su verdadera intencionalidad consiste en su construcción ontológica, la cual alcanza su realización en la praxis holística cotidiana que se explica en los siguientes enunciados:

ARTÍCULO 53.- El derecho a la educación y a la cultura es inherente a la persona humana; en consecuencia, es obligación y finalidad primordial del Estado su conservación, fomento y difusión.

El Estado propiciará la investigación y el quehacer científico.

ARTÍCULO 54.- El Estado organizará el sistema educativo para lo cual creará las instituciones y servicios que sean necesarios. Se garantiza a las personas naturales y jurídicas la libertad de establecer centros privados de enseñanza.

ARTÍCULO 55.- La educación tiene los siguientes fines: lograr el desarrollo integral de la personalidad en su dimensión espiritual, moral y social; contribuir a la construcción de una sociedad democrática más próspera, justa y humana; inculcar el respeto a los derechos humanos y a la observancia de los correspondientes deberes; combatir todo espíritu de intolerancia y de odio; conocer la realidad nacional e identificarse con los valores de la nacionalidad salvadoreña; y propiciar la unidad del pueblo centroamericano.

Los padres tendrán derecho preferente a escoger la educación de sus hijos.

ARTÍCULO 56.- Todos los habitantes de la República tienen el derecho y el deber de recibir educación parvularia y básica que los capacite para desempeñarse como ciudadanos útiles. El Estado promoverá la formación de centros de educación especial.

La educación parvularia, básica y especial será gratuita cuando la imparta el Estado.

ARTÍCULO 57.- La enseñanza que se imparta en los centros educativos oficiales será esencialmente democrática.

Los centros de enseñanza privados estarán sujetos a reglamentación e inspección del Estado y podrán ser subvencionados cuando no tengan fines de lucro.

El Estado podrá tomar a su cargo, de manera exclusiva, la formación del magisterio.

ARTÍCULO 58.- Ningún establecimiento de educación podrá negarse a admitir alumnos por motivo de la naturaleza de la unión de sus progenitores o guardadores, ni por diferencias sociales, religiosos, raciales o políticas.

ARTÍCULO 59.- La alfabetización es de interés social. Contribuirán a ella todos los habitantes del país en la forma que determine la ley.

ARTÍCULO 60.- Para ejercer la docencia se requiere acreditar capacidad en la forma que la ley disponga.

En todos los centros docentes, públicos o privados, civiles o militares, será obligatoria la enseñanza de la historia nacional, el civismo, la moral, la Constitución de la República, los derechos humanos y la conservación de los recursos naturales.

La historia nacional y la Constitución deberán ser enseñadas por profesores salvadoreños. Se garantiza la libertad de cátedra”[21].

 

III.                MODELO EDUCATIVO DE EL SALVADOR

 

Objetivo general: 

Reconstruir holística y epistemológica la educación propia de El Salvador desde sus propias identidades, particularidades y singularidades históricas, sociales, económicas, comunitarias, familiares, institucionales, multiculturales, pluriétnicas y poblacionales desde el territorio.

 

Estrategias

  1. Regionalización
  2. Mapa Educativo Nacional
  3. Construcción y desarrollo de Áreas Educativas

Metas

1.    Dignificación del magisterio

-       Prestaciones: salario, nombramientos

-          Formación docente: formación inicial, académica, didáctica, metodológica, técnica.

-             Siges, sistema departamental, regional y nacional

-       Reformulación de la Ley de la Carrera Docente

2.  Tecnologías e innovación educativa

-       Redes, intervínculos institucionales. Informática, robótica, mecánica, electrónica.

3.    Currículo y pedagogía

-       Programas de asignatura (Contenido), sociedad del conocimiento, didáctica, pedagogía.

  1. Autonomía y gestión (Fortalecimiento y gestión institucional territorial)

-       Infraestructura y equipamiento. Reducción carga administrativa, articulación familia, comunidad, instituciones, entorno, planificación, seguimiento, evaluación

  1. Legislación y derecho educativo moderno

-       Gobernanza en el sistema educativo, reglamentación, inclusión y equidad, articulación interinstitucional local, regional, nacional

 

REGIONALIZACIÓN, MAPA EDUCATIVO NACIONAL Y CONSTRUCCIÓN Y DESARROLLO DE ÁREAS EDUCATIVAS

Para el Plan de Educación de El Salvador, existen tres estrategias que están plenamente articuladas. Para regionalizar la educación en nuestro país ha sido imprescindible realizar un mapa educativo y ampliar las áreas educativas.

La región no es solo de tipo geográfico, comprende también la asignación de particularidades y singularidades proporcionadas por el mapa y las áreas educativas, en el plano escolar, administrativo, organizativo, institucionales, interinstitucional, logístico, material y humano. Significa que todos esos elementos deben cumplirse en función de esa creación del Mapa. 

La escuela es territorio y el territorio es educación[22]. En cada uno de los territorios en el plano nacional se halla inmerso la educación escolarizada, simbólica, holística y humana. La frase es epistémica, pues trata de presentar todo aquello que se encuentra vinculado con el ser humano y que se resuelve en su conocimiento es producto del todo, de esa concatenación de todos los elementos que son aprehensibles por los sentidos y el pensamiento.

El sistema educativo no consiste únicamente en articular los niveles escolares, desde inicial hasta superior, sino también en configurar las demás esferas de la vida material e intelectual. Esa ascensión le provee la posibilidad de ascender de lo abstracto a lo concreto para alcanzar la unicidad que requiere el saber.

La separación entre cada una de esas partes, entre cada una de esas determinaciones holísticas, (económica, política, cultural, ideológica, institucional, histórica, etc.), debe ser entendida como partes indispensables, insustituibles de la organización del Plan de Nación en Educación, sin eso, muy difícilmente puede alcanzarse la observancia epistémica-científica y, en consecuencia, muy difícilmente puede lograrse un concepto propio de proyecto de nación.

En esta tarea de construir el concepto de territorio con un sentido sincrónico (temporal, eventual o circunstancial a partir de la realidad) merece especial atención destinar políticas, prácticas, estrategias, programas o planes de implementación educativa en función de su articulación con las demás partes del todo. Dicho de otra manera, pensar la educación va más allá de los límites de la instrucción, consiste en pensar en el desarrollo de la formación humana.

Pues bien, esta propuesta conceptual sobre cómo asignar al concepto de Educación una forma distinta de construcción epistémica y práctica, se ha diseñado, formulado y realizado en lo que se denomina Mapa Educativo Nacional [2][23]. “[…] El mapa es un ensayo metodológico de propensiones teóricas y empíricas que tiene su punto de partida en la construcción de lo que también  se denominan “Áreas Educativas”. Se debe acotar que el diseño del mapa contiene una constante que responde a la realidad in situ tanto diacrónica como sincrónica a nuestra sociedad. La particularidad y singularidad territorial debe ser una construcción holística, hermenéutica que solo es posible mediante la articulación trilógica escuela-familia-comunidad, sin esto, el mapa pierde su intencionalidad de ruptura epistemológica. No es pues únicamente un mapa geográfico de lo material y lo humano; es, en lo fundamental, una construcción del todo en virtud de la participación de ese todo”.

Empero de la definición epistémica del Mapa Educativo Nacional, fue necesario orientar la construcción del mapa desde la enseñanza y aprendizaje para su aplicación en poblaciones de educación inicial, parvularia, básica, media y superior; aunque, desde luego, su aplicación no solo está dirigida a dicha población, también comprende las formas empresariales de la producción material. 

El Mapa Educativo ofrece a la comunidad docente, investigadores, estudiantes, especialistas, gobierno, profesionistas, organizaciones de la sociedad civil, organismos nacionales e internacionales, estudiosos, autoridades escolares y empresarios una nueva forma de integración, interacción e intervínculo entre lo que se hace y lo que sabe, entre lo que se realiza y lo que se produce, tanto en la esfera de la producción intelectual como material. Así pues, por Mapa Educativo Nacional se entiende como la expresión y construcción más holística, histórica, epistémica, ontológica, axiológica y deontológica de la Educación. No se dirige únicamente al ámbito escolar, sino, fundamentalmente, a la articulación del concepto educativo con el todo.

¿Qué es el Mapa Educativo?

Este concepto se constituye a partir de dos prenociones:

1.        La construcción del pensamiento, práctica y praxis educativa nacional debe ser producto de la esfera concatenada de su propia historia, filosofía, teoría y orientación pedagógica.

2.        La construcción del mapa implica la formulación y elaboración de un instrumento dinámico, holístico, particular, singular y metodológicamente sistémico en función de la observancia epistemológica del hacer transformado en saber.

El Mapa Educativo se construye a partir de las “áreas educativas”, las cuales se sustentan en múltiples determinaciones de lo diverso, pero a la vez, en la unidad entre lo particular y lo singular. Dichas determinaciones constituyen un constructo pedagógico en el cual la variabilidad de sus implicaciones se resuelve por las mismas preposiciones de su formulación. 

En términos teórico-metodológicos, el mapa está conformado por distintas áreas educativas, las cuales se construyen a partir de distintas identidades históricas, territoriales, educativas, socioculturales, económicas, familiares, comunitarias e institucionales. En términos geográfico-territoriales, las Áreas Educativas están determinadas por las similitudes, pero también por las diferencias de cómo se enseña en cada espacio geográfico. Las similitudes facilitan la identificación de espacios territoriales que pueden configurarse más articuladamente. Las diferencias adquieren dos categorías de identificación. Por una parte, la condición de “particularidad” y por otra, la condición de “singularidad”; es decir, en el primer caso, lo que distingue a un centro de otro y en el segundo caso de lo singular, lo propio, la identidad.

Las áreas educativas integran lo diverso, multipluricultural así como lo multipluriétnico desde lo singular. Tienen como propósito articular la integración con la transformación de lo particular en singular, lo cual, una vez resuelto, construye el todo a través de sus partes. Esas partes se denominan determinaciones. Las determinaciones constituyen la plena razón de la conformación del concepto. Cada componente de la realidad en plena interacción con el sujeto representado en el ser humano anida sus propias formas de expresión y conformación, su propia organización del mundo que le provee de la existencia, identidad y configuración histórica-social. Para alcanzar la realización –es decir, explicación- del concepto propuesto, se necesitan las construcciones epistémicas y empíricas de las múltiples determinaciones que lo hacen existir en el pensamiento y conocimiento, en la idea y la razón, en lo ideal y lo material, en lo imaginario y lo real. En tal sentido, la construcción del concepto debe ser resuelta mediante el estudio constante de las determinaciones:

1.             Etnográficas

2.             Geoeducativas

3.             Socioambientales

4.            Técnicas, procesales, metodológicas, teóricas, empíricas, filosóficas

5.             Prácticas educativas

6.            Demográficas

7.             Tipológicas poblacionales

8.            Comunidad-entorno

9.            Prácticas de crianza

10.        Educación inicial, parvularia, básica, media y superior

11.         Alfabetización

12.         Familia extensa-nuclear/ matrilineal-patrilineal/ matriarcal-patriarcal

13.         Socioculturales (economía, salud, identidades, territorio, etc.)

14.        Histórico-sociales

El Mapa Educativo es un concepto metodológico orientado desde la concepción teórica. Se trata de construir el objeto y objetivarlo. Para ello, el quehacer pedagógico de la universidad se torna dinámico y fortalecido constantemente por la revelación de las formas, tipos y maneras de hacer educación transformándola en el saber (conocimiento) en educación. Cada centro educativo particular o de gobierno debe crear su propio Mapa Educativo en virtud de alcanzar la trilogía escuela-familia-comunidad. El mapa facilita el conocimiento de lo interno y externo a cada centro escolar y con ello, el diseño más acabado, pertinente y oportuno de los elementos didácticos, metodológicos, técnicos, pedagógicos, teóricos y empíricos para la enseñanza y aprendizaje dentro y fuera de los salones de clases.

A propósito, cabe señalar que la práctica docente, pedagógica y educativa en la que se realizan la enseñanza y aprendizaje se encuentran plenamente articuladas y concatenadas, pero a cada una le corresponde un lugar preciso en el proceso de conocimiento.

La práctica docente, pedagógica y educativa constituye la trilogía necesaria para enseñar y aprender. La docencia está referida a la cultura escolar producida y reproducida dentro del salón de clases. Pero también, la docencia escapa al círculo del salón de clases y llega mucho más lejos. Alcanza al grupo familiar, a la comunidad, a las instituciones, en tanto a las y los docente como líderes, símbolos, figuras, orientadores, iconos, formadores de carácter, conducta y comportamiento, y ejemplos a seguir de las y los estudiantes. La docencia, entonces, no es únicamente una práctica educativa escolar, es un estilo de vida, una forma de ser y, -quizás- para muchas y muchos, un modelo a seguir. Por su parte, la práctica pedagógica nos aporta una visión e intervínculo con lo otro, con lo que se halla afuera del salón de clases conformado por el contexto, la realidad, el mundo que se genera detrás de los muros de la escuela. La última, la referida a la práctica educativa, corresponde a la esfera de la intradependencia, concatenación del mundo individual y particular del estudiante, el docente, las autoridades escolares y la institución en su totalidad con el mundo holístico representado en la comunidad, la familia, las instituciones, el territorio, la historia y el devenir que ese territorio ofrece a cada estudiante, docente y autoridad escolar. Esta última, pues, resulta ser la expresión epistemológica más acabada de la educación escolarizada intradependiente con el todo, resulta ser la identidad educativa nacional[24].

En torno a la definición teórica, metodológica y empírica del Mapa Educativo se plantearon al menos cinco objetivos factibles para su cumplimiento:

1.      Establecer y construir un mapa teórico, metodológico y operativo de la educación nacional de acuerdo a las similitudes y diferencias territoriales desde las particularidades y singularidades expresadas en su multiculturalidad, multietnicidad, pluriculturalidad y plurietnicidad.

2.             Determinar, a partir del territorio, un nuevo concepto de educación en virtud de los disímiles constructos de la práctica docente, práctica pedagógica y finalmente práctica educativa objetivada mediante un proceso ascendente de transformación holística, abstracta y concreta.

3.             Establecer y definir las condiciones internas y externas, endógenas y exógenas de la educación en virtud de lo geográfico, político, económico, histórico, cultural y social.

4.            Producir teoría propia desde una hermenéutica identitaria en cada Área Educativa.

5.             Constituir la educación en uno de los elementos más importantes del Proyecto de Nación propio.

¿Por qué un Mapa Educativo?

Ciertamente, el problema de la educación nacional requiere de al menos dos precisiones. La primera consiste en determinar la existencia del Sistema Educativo y la segunda, en la determinación de las formas, mecanismos, teorías y articulación epistemológica de procesos concatenados en las que ese sistema se realiza. 

En virtud de la primera precisión conviene establecer que si bien las partes que conforman el sistema funcionan en sus propias particularidades, lo cierto es que esas partes se expresan de manera aislada, independientes para lograr el verdadero ejercicio de un Sistema sostenido; es decir, de lo que hace posible que las partes no solo funcionen sino, además, que su articulación produzca la unicidad, concatenación y transformación de lo singular expresado en el conocimiento y la producción científica. Si esto no acontece, entonces nos enfrentamos a un modelo educativo que se construye por la espontaneidad empírica sobre la racionalidad teórica. Ese modelo espontáneo solo puede ser producto del excesivo inductismo proporcionado por el tipo de psicopedagogía que no incluye las nuevas formas de tratar el asunto de la educación a través del método sociopedagógico y que, por tanto, reduce el sentido de la colectividad al individualismo promulgado por el evolucionismo social.

Sin duda, la segunda precisión, la referida a las formas, mecanismos, teorías y articulación epistémica en las que se realiza el sistema constituye uno de los más valiosos aportes de la educación escolarizada salvadoreña. Se trata de la formación de microsistemas que en el orden de lo macro son vistos como subsistemas; sin embargo, esos subsistemas constituyen un sistema real en cada territorio geográfico, educativo, cultural, social e histórico del país. Al interior de esos subsistemas o “sistemas particulares”, se configuran todos los elementos de orden político, histórico, social, cultural, ideológico, territorial, etc., que hacen posible la existencia de esas particularidades. Así pues, son esas particularidades o Áreas Educativas las que facilitan la comprensión de lo singular en cada centro educativo; el cual, independientemente de su conexión, cercanía geográfica o histórica con otros, posee el suyo propio. Dichos sistemas no solo han funcionado diacrónica y sincrónicamente, sino que, fundamentalmente, se configuran en las propias identidades de la población. La educación escolarizada, entonces, adquiere su propia identidad.

¿Para qué un Mapa?

El concepto de educación no está referido únicamente a la educación escolarizada (enseñanza escolarizada a través de un Sistema Educativo Nacional), sino a un concepto holístico, epistemológico, filosófico, histórico, cultural, social, económico, político y se concatena por los intereses de cada una de esas partes antes señaladas. Entendida de esta forma, se habrá de comprender que la educación se encuentra plenamente articulada a las múltiples y disímiles realidades pluriculturales, multiétnicas y multiculturales territoriales y poblacionales, de manera que la utilidad del mapa debe ser apropiada a las realidades, a lo propio, tanto para el caso de la producción material como intelectual.

El Mapa Educativo ofrece infinidad de variables, conceptos, categorías, indicadores, datos e información que cada institución, según su cometido, requiera para su trabajo en la producción material (empresas) o en la producción intelectual (centros escolares, universidades, instituciones, organismos nacionales e internacionales, fundaciones de carácter social, organizaciones de la sociedad civil, etc.).

En el caso educativo, mediante la derivación de las preguntas y respuestas formuladas en la Ficha Técnica, las instituciones de educación inicial, parvularia, básica, media o superior, así como aquellas dedicadas a fines sociales, educativos o culturales, podrán obtener información relativa a la práctica docente, práctica pedagógica y práctica educativa. Por ejemplo, en el caso de la práctica docente, el mapa le ofrece información vinculada predominantemente a procesos metodológicos, didácticos, técnicos y dinámicos de trabajo organizativo dentro del salón de clases, lo cual permite crear, inventar y recrear las diversas formas de enseñar, pero fundamentalmente, conocer, interpretar y transformar las formas en las que el estudiante debe aprender con más facilidad.

En el caso de las empresas orientadas a la producción de bienes materiales (fábricas, maquilas, servicios, comercio, etc.), el mapa ofrece los mismos resultados: la particularidad territorial y las singularidades poblacionales. Desde luego, la formulación de las fichas técnicas tendrá que acoplarse a las identidades empresariales, sus intereses y su propósito. De igual forma, el mapa ofrece el encuentro de las disímiles y múltiples variables, indicadores, tipologías, categorías, subcategorías, conceptos y otros tantos que pueden conocerse mediante la derivación de preguntas articuladas y metodológicamente derivadas.  Asimismo, ofrece conocimiento pleno, certero, preciso sobre lo que hace a la población. Sus identidades, perspectivas, saberes, capacidades, proyecciones, proyectos de vida, intereses, asimilación, procesos de endoculturación y otros tantos, que indican a las empresas la posibilidad real o pertinente de instalación territorial, contratación, tipos y formas de contratación, productividad, competitividad, inversión, volumen de producción, tipo de producción, costos, beneficios, ganancias, aportes sociales; en fin, la información, dominio y control sobre la premisa indispensable de la producción material: el desarrollo de las fuerzas productivas, esto es, la población.

¿Cómo se construye el Mapa?

Por razones de extensión teórica, metodológica, técnica y empírica de la propuesta, por ahora únicamente se exponen algunos de sus elementos. Se insiste que la construcción de este mapa y de los elementos que le deben pertenecer se han formulado según las mismas realidades in situ que cada institución de producción material o intelectual presente de acuerdo a su territorio:

  1. El territorio[25]

Surge como punto de partida y no como resultado de las particularidades y singularidades. Comprende una construcción holística organizada mediante cuatro determinaciones (Esquema 1): A) histórica, B) sociocultural y política, C) epistemológica y D) geográfica. Dichas Determinaciones se conforman en grandes categorías de construcción y análisis:

1)      Territorio y contexto

2)     Territorio, institución e institucionalidad

3)     Territorio y economía

4)     Territorio y lenguaje. Las cuatro categorías se hallan plenamente representadas en cada salón de clases, en cada institución de enseñanza escolar en educación inicial, parvularia, básica, media y superior.


 

(Esquema 1: categorías territoriales)[26]

 

 

  1. Componentes estratégicos:
  1. Sensibilización, promoción y difusión del derecho a la educación y al desarrollo integral desde la educación inicial
  2. Acceso universal y equitativo
  3. Currículo pertinente y de calidad para la educación y desarrollo integral de la persona.
  4. Fortalecimiento de la identidad a través de la co-participación interétnica, pluricultural y multicultural.
  5. Identificación y desarrollo de los sistemas de particularidad y singularidad territorial educativa para la construcción de las áreas educativas a través del Mapa Educativo Nacional.
  1. Diseño técnico aplicado a la educación escolar

Instrumentos:

-      Ficha técnica

-      Expedientes de estudiantes

-      Reuniones por grupos

-      Instrumentos cualitativos constantes, sincrónicos y sistémicos de las realidades locales para medición del comportamiento fenoménico educativo, transferencias tautológicas o transformaciones taxonómicas.

-      Visitas de campo (calendario de reuniones con autoridades, docentes y estudiantes de los distintos centros escolares determinados por zona geográfica y áreas educativas).

 

Tareas:

  1. Elaboración de instrumento y ficha técnica.
  2. Proceso de inducción a la ficha para docentes.
  3. Proceso de programación de asistencia y completado de ficha.
  4. Proceso de organización de la información preliminar.
  5. Organización de grupos de trabajo para continuar en la elaboración del Mapa Educativo.
  6. Proceso de reunión con estudiantes.
  7. Procesamiento de información para el proyecto de fortalecimiento de educación de escuelas públicas y la construcción del mapa pedagógico y educativo de los niveles inicial, básico, medio y superior en El Salvador.

Acciones:

-      Sondeo de opinión sobre temas de educación.

-      Definición de temas o áreas.

-      Revisión de programas por asignatura con profesores.

-      Cumplimiento de objetivos del Programa de asignatura por contenido o por objetivo (según el interés de la política educativa del país).

  1. Diseño y elaboración de ficha técnica

a) Contenido teórico:

Determinaciones territoriales (señaladas en Esquema 1)

b) Contenido técnico de la ficha:

i.             Datos de identificación (nombre, lugar de vivienda, lugar de trabajo, etc.)

ii.           Datos generales de empleo (cargo, tiempo de empleo, funciones del empleo, etc.)

iii.          Datos identitarios del trabajo (docencia, investigador u otro: metodología, método, practica, técnicas, didácticas empleadas, etc. / producción material: cargo, tipo de contrato, funciones, tiempo, personal a cargo, etc.) […][27]

 

 

El Mapa Educativo Nacional va más allá de las estadísticas y las valoraciones subjetivas de lo cuantitativo. Solo tiene pertinencia lo cuantitativo cuando lo transformamos en cualitativo. Ese método permite comprender que la razón de lo cuantitativo no se resuelve por lo cuantitativo mismo, sino, por el contrario, por lo cualitativo. Deserción, reprobación, ausentismo, repitencia y otros indicadores solo pueden ser transformados en tanto se cambien a priori los elementos cualitativos que los generan. Así entonces, la respuesta a esos elementos cuantitativos se halla precisamente en ellos mismos. Para lograr dichos propósitos de cambiar lo cuantitativo en cualitativo y viceversa, se debe trabajar sobre el concepto de área educativa.

En este sentido, el sistema de articulación, particularidad y singularidad del territorio desde las áreas educativas consiste en establecer que el sistema educativo no puede ser posible si no se halla articulado al sistema económico, cultural, político, institucional. La articulación como sistema de nación implica y requiere comprender su interdependencia. Ninguna de ellas funciona si una de las partes no cumple con su función. Y esta inter, multi e intra-institucionalidad permite que la particularidad de cada entidad genere sus propios aportes desde sus propias singularidades.

“[…] En el entendido de dicha definición del método, territorio-particularidad y singularidad se convierten en los elementos esenciales del método […], mismo que adquiere la condición de subsistema en un sistema macro pero también de sistema en la unidad micro. No son las puras reflexiones subjetivas, voluntarias, las que nos proveen de la mejor conceptualización, sino la aplicación del debido método para obtener la verdad del saber. “Sin teoría no hay método ni metodología” dice Weber. Precisamente, […] el método no debe ser confundido con metodología. Y es que, en ese orden de ascensión de lo abstracto a lo concreto y viceversa, el método nos descubre el objeto más allá de la razón. Conocemos mucho más al objeto en su calidad, es decir, lo que hace y constituye su estructura, su esencia. Al descubrir dicha esencia se supera lo abstracto porque “…el concepto dividido en sus momentos abstractos, tiene como sus extremos la individualidad y la universalidad, y aparece él mismo como la particularidad que se halla entre ellas. A causa de su inmediación estos términos, como determinaciones que se refieren solamente a sí, están en conjunto como un contenido singular”, de manera que lo que hace a lo singular, como hemos referido antes, se explicita en la diferencia entre las particularidades. La particularidad nos ofrece la identidad y la singularidad nos ofrece la diferencia entre esas particularidades en la universalidad. Esa composición silógica de la alternancia ascendente entre la particularidad y la universalidad se encuentran configuradas ineludiblemente por la singularidad como esencia de su propia transformación.

“El método puede, primeramente, aparecer como la simple manera y forma de conocer, y, en efecto, tiene la naturaleza de esta manera. Pero la manera y forma, como método, no es solo una modalidad del ser, determinada en sí y por sí, sino que, como modalidad del conocer, esta puesta como determinada por el concepto y como la forma, por ser el alma de toda objetividad y por cuanto todo contenido, determinado de cualquier modo, tiene su verdad solo en la forma.

Si se acepta el contenido, a su vez, como dado al método, y como provisto de una particular naturaleza, entonces, en tal determinación, el método es, como lo lógico en general, una forma puramente extrínseca”, lo que supone facilita el alcance de la verdad, la verdad de sí misma. El contenido pues, adquiere su condición de verdad en tanto la forma cumpla con su función de método. Dicho, en otros términos, el contenido varía (conceptos, ideas, etc.), pero será el método (la forma) que ha producido ese contenido, la que le provea de su propia condición de ser en sí y para sí, esto es, haber cumplido con su función. En eso consiste precisamente el encuentro de la diferencia, de lo singular en el caso que nos ocupa. Pero ese Contenido no podremos lograrlo si universalizamos de manera mecánica sus particularidades y menos aún, sus singularidades. Puesto que la forma adquiere la posición de método, habremos de retomar que “[…] el método ha surgido de esto como el concepto que se conoce a sí mismo, que tiene por objeto a sí mismo, como lo absoluto, ya sea subjetivo, ya sea objetivo, y por lo tanto como el puro corresponderse del concepto y de su realidad, es decir, como una existencia que es el concepto mismo […]”. Este es pues, el proceso de singularización, visto a la luz del método y, esa singularización es la que retomamos para conceptualizar, en este caso, los elementos del subsistema convertidos en sistema. 

 

“[…] La construcción de esas singularidades y de las formas y contenidos en las que se realiza el sistema, es decir, de la explicación de cómo los subsistemas se convierten en sistemas mediante la configuración de estructuras dinámicas, articuladas, sistémicas y plenamente objetivadas no puede reducirse a la simple enumeración o caracterización del quehacer educativo encada territorio, verlo de esa manera significaría continuar con las carencias del positivismo y sobre todo, minimizar la labor humana que autoridades, docentes, estudiantes, familia y comunidad llevan a cabo en virtud de educar tanto en lo escolar como holístico […]” [28]


 

Propuestas insignias para educación

Para la ejecución de toda esta visión holística de la educación en El Salvador será indispensable ejecutar proyectos que estén sustentados en esta nueva filosofía, iniciando una verdadera revolución educativa para nuestros niños, niñas y adolescentes.

Estrategias:

1.      Regionalización

Cuando se habla de “región” no se habla únicamente del tipo geográfico: comprende también la asignación de particularidades y singularidades proporcionadas por el mapa y las áreas educativas, que abarcan el plano escolar, administrativo, organizativo, institucional, interinstitucional, logístico, material y humano. La escuela es territorio y el territorio es educación. En cada uno de los territorios en el plano nacional se halla inmerso la educación escolarizada, simbólica, holística y humana. A partir de esta concepción pudimos elaborar nuestro Mapa Educativo Nacional.

2.      Construcción del Mapa Educativo Nacional

Se realizó un Mapa Educativo para conocer cuáles son las necesidades específicas y reales de la comunidad educativa en general, y de la población salvadoreña en materia educativa en particular. Esto nos permitió poseer un diagnóstico multidisciplinario e interinstitucional (participación de docentes, autoridades, estudiantes, familia y comunidad), con el cual se pudo elaborar este Plan Nacional, con miras a transformar el sistema educativo completo, desde el origen.

3.      Construcción y desarrollo de las Áreas Educativas

Para operativizar nuestro Plan, crearemos las Áreas Educativas, las cuales se construyen a partir de distintas identidades históricas, territoriales, educativas, socioculturales, económicas, familiares, comunitarias e institucionales. En términos geográfico-territoriales, las Áreas Educativas están determinadas por las similitudes, pero también por las diferencias de cómo se enseña en cada espacio geográfico. Estas áreas tienen como propósito articular la integración con la transformación de lo particular en singular, lo cual, una vez resuelto, construye el todo a través de sus partes.

Metas:

DIGNIFICACIÓN DEL MAGISTERIO

1.      Revisión y equidad salarial y otorgando plazas a docentes, subdirectores y directores de acuerdo con su experiencia y vocación de servicio, llegando a una verdadera meritogracia.

2.      Reformulación a la Ley de la Carrera Docente

3.      Formación docente en Gestión Escolar, Pedagogía, Planificación, Administración, Ciencia, Filosofía y Práctica Docente, que llevará al cuerpo docente nacional a un nuevo y mejor nivel profesional.

TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA

4.      Apoyo, formación y acceso a las tecnologías informáticas en los distintos niveles escolares, para preparar a nuestro país para la Cuarta Revolución Industrial.

5.      Innovación educativa apropiada a las realidades institucionales, esta implementación será acorde a las necesidades que cada zona del país tenga, basándonos en los resultados del Mapa Educativo Nacional.

6.      Fortalecimiento de sistemas, redes intra e interinstitucionales mediante la informática y la innovación educativa.

CURRÍCULO HOLÍSTICO Y PEDAGOGÍA

7.      Revisión, ajuste y actualización de los planes de estudio en educación inicial, parvularia, básica, media y superior a través de la articulación de los programas de asignaturas en materia teórica, filosófica, pedagógica, epistemológica y práctica.

8.      Formación integral docente en Gestión, Pedagogía, Planificación, Administración, Ciencia, Filosofía y Práctica docente.

9.  Creación de nuevas carreras y formación e inclusión curricular en ciencias, arte, cultura y deporte.

10.  Ampliación, apertura, cobertura, matrícula y diversificación en la formación académica y humana para la formación técnica, tecnológica, científica y académica escolar y extraescolar.

AUTONOMÍA Y GESTIÓN

11.  Ampliación, mejoramiento y acomodación de la infraestructura en instituciones que atienden desde educación inicial hasta educación media.

12.  Apoyo al fortalecimiento institucional en tecnología, recurso humano y material.

13.  Fortalecimiento y ampliación a la red interinstitucional local, municipal y regional, para hacer de cada escuela el centro de las comunidades.

LEGISLACIÓN Y DERECHO MODERNO

14.  Revisión y actualización a la reglamentación del sistema educativo

15.  Fortalecimiento a la gobernanza, organización, desarrollo y aplicación curricular

16.  Creación del sistema educativo a través del Mapa Educativo Nacional mediante la organización de las áreas educativas territoriales.

PROPUESTAS INSIGNIAS

NACER CRECER

Breve contexto

La familia es una de las principales instituciones a proteger en un ordenamiento social, ya sea del tipo religioso, filosófico o jurídico; por ser el núcleo en el que se experimentan y se aprenden aquellos patrones conductuales que rigen la personalidad de cada individuo y la proyección de este en su medio social[29]. Vínculos familiares sanos se traducen en una  sociedad sana; vínculos que se crean a partir de un proceso en el que, como madre, padre y responsables, aprenden sobre cómo darle una respuesta acertada a cada una de las necesidades de una nueva persona, tanto biológicas como sentimentales; es decir, comunicación verbal, calor, olor, contacto[30].

Este proceso de aprendizaje no inicia después del nacimiento, comienza desde el momento en que el niño y la niña, dentro del vientre de su madre, por primera vez siente el latido de su corazón; es decir, alrededor de los 22 y 26 días de vida[31]; y es a partir de las ocho semanas, que el feto comienza a tener consciencia de los elementos que le rodea, y dependiendo de la interacción con los mismos y la estimulación que reciba, así serán las reacciones mediatas y futuras consigo misma y con las personas de su entorno[32].

Si el cerebro humano, desde el inicio de su desarrollo, tiene la capacidad de absorber conocimiento y aplicarlo según las circunstancias, siendo las primeras interacciones en el vientre materno, implica que cuando la madre vive en un entorno afectivo, el infante aprende a recibir y a reaccionar con amor, pero si recibe rechazo o negligencia, el infante aprende a interactuar con el mundo a partir del miedo. De allí la importancia del acompañamiento comunitario y/o institucional dirigido a la familia antes y después del nacimiento de un nuevo integrante, en el cual se refuercen las prácticas de crianza positivas; es decir, aquellas que procuren el afecto, cuidado y protección del bebe[33].

En El Salvador se vive un escenario complejo, la inequidad económica y la violencia sistemática son algunos de los factores que han propiciado cambios continuos en las estructuras de la familia; y siendo la niñez el sector más vulnerable a sufrir las consecuencias negativas de dichos cambios, es necesario que las personas que ejercen el cuidado de los niños y niñas faciliten un espacio seguro para el desarrollo de su potencial cognitivo y psicosocial[34].

En ese sentido, vale agregar que prevalece un consenso entre la academia y organismos internacionales en cuanto a la existencia de la relación del desarrollo de la niñez y el desarrollo de la sociedad. Desde el punto de vista económico, si la niñez en su primera etapa de vida crece en condiciones de afecto, cuidado y protección, está recibiendo los estímulos necesarios para que posteriormente pueda desenvolverse productivamente en el ámbito académico y laboral. Consecuentemente, desde el punto de vista social, el infante se convierte en una persona transmisora de principios y valores que contribuyen a la construcción de una ciudadanía solidaria, equitativa y justa[35].

Relevancia del proyecto NACER CRECER

De acuerdo con las Encuestas de Hogares Múltiples, son aproximadamente 429,000 infantes entre 0 y 5 años residentes en El Salvador. De ese número, solo el 1.5 % de los infantes entre 0 y 3 años ha asistido a un centro de educación inicial; mientras que el 16.86 % de los infantes entre 4 y 6 años no asisten a ningún centro educativo porque el padre o la madre no quiere que asista[36]. Estos números son indicadores que reflejan una situación crítica, en la que no se ha priorizado el cumplimiento de instrumentos legales y políticas en cuanto a la importancia de la educación de la primera infancia y su influencia en el desarrollo individual, familiar y social de El Salvador.

El informe sobre el estado de la Primera Infancia en El Salvador de UNICEF exhorta la necesidad de que la educación, desde la concepción, sea un compromiso nacional, con una fuerte participación de los sectores sociales: comunidades, asociaciones, fundaciones, empresa privada y la familia[37]. En ese sentido, la facilitación de espacios de aprendizaje integral para madres, padres y cuidadores a favor de una relación positiva con los infantes permitirá, por un lado, la adquisición de aptitudes para una crianza positiva de parte de los responsables, fundamentada en la teoría del apego seguro; y por otro, la estimulación temprana dirigida a los infantes contribuirá a la salud física, la estabilidad emocional y, en consecuencia, a la economía de la familia y la sociedad en general.

Problemas específicos que abordará el proyecto

El Salvador no solo es un país donde el 34 % de hogares viven en pobreza, también es un territorio altamente violento. Según el último informe sobre la situación de la niñez en el mundo, realizado por Save The Children, El Salvador es el tercer país con mayor índice de homicidios de personas entre 0 y 19 años en el mundo[38]. Sin duda alguna, los esfuerzos articulados entre las entidades gubernamentales y la sociedad civil para la minimización del índice de la pobreza y la prevención de violencia continúan ejecutándose, pero no alcanzan a cubrir el sector clave para la construcción de una sociedad sana: la primera infancia.

-       Transmisión generacional de la pobreza

Es un hecho que uno de los factores que contribuyen a la transmisión intergeneracional de la pobreza es la negligencia generalizada, respecto a la atención dirigida al desarrollo integral, de las niñas y niños desde su concepción[39]. Una dieta nutritiva, afecto y estimulación temprana de parte de los responsables, posibilita que el niño o la niña que nace en un hogar en condiciones de pobreza alcance su potencial cognitivo y psicosocial, de tal forma que, como persona sana mental y físicamente, sea capaz, a través de sus aptitudes resilientes y acciones productivas, de romper el círculo de pobreza y elevar su calidad de vida a nivel personal, familiar y comunitario.

-       Patrones de violencia

De acuerdo con el especialista en psicoterapia prenatal David Chamberlain, es en el vientre materno donde se produce la violencia más silenciosa contra el niño o la niña: Los daños físicos se transmiten a través de las actitudes negativas hacia el feto y los daños cerebrales se ven influenciados debido a la negligencia de su madre y otras personas de su entorno[40]. El estudio regional “Fin a la violencia en América Latina: una mirada a la prevención desde la infancia hasta la edad adulta”, comparte cómo la agresión física tiene lugar en la primera infancia: “las causas de la agresión y el comportamiento violento se remontan a complicaciones al momento de nacer, e incluso a perturbaciones en el desarrollo cerebral del feto durante las primeras semanas del embarazo”. Además explica cómo “los niños y niñas que demuestran un elevado nivel de agresión y problemas de conducta durante la escuela primaria, corren el riesgo de caer en comportamientos negativos durante la adolescencia y la adultez”[41]. Si los sentimientos y comportamientos violentos son causa de una conjunción de elementos biológicos, prenatales y de aprendizaje en la primera infancia, las políticas públicas, junto a los esfuerzos de la sociedad civil para prevenir la violencia, deberían enfocarse en el sano desarrollo cognitivo y psicosocial del niño y la niña durante su primera infancia e, incluso, antes de su nacimiento.

-       Nutrición y lactancia materna

Vamos a trabajar la atención integral a la Primera Infancia desde la perspectiva de la Protección Social, pues es en esta etapa, desde la gestación hasta los 9 años, cuando las niñas y los niños adquieren todas las capacidades que le ayudarán a enfrentar la vida.

Una niña o niño que nace en situación de pobreza, mal nutrido, sin estímulos y con poco o nulo acceso a servicios de educación y salud, tiene una muy alta probabilidad de ser un adulto infeliz, que realice actividades económicas de poca retribución, con una salud inestable o altamente vulnerable y, en definitiva, con altas probabilidades de seguir siendo pobre.

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La corrección de inequidades se produce generando igualdad de condiciones en el inicio de la vida. Y como diría Gabriela Mistral, poetisa chilena, “El Futuro de los niños es siempre hoy”.

La ciencia nos dice que las bases de una sociedad exitosa se construye en la primera infancia. La intervención temprana es la respuesta, porque con el tiempo se hace cada vez más difícil resolver los problemas.

Existe la necesidad de invertir en nuestros niños, y no es suficiente hacerlo hasta que entran a la escuela, a los 5 años, sino desde antes. Es decir, que es indispensable cuidarlos desde la primera infancia, teniendo especial cuidado de su nutrición en ella, sino incluso desde antes, desde los momentos más importantes, cuando todas esas neuronas se están formando y haciendo billones de conexiones nuevas. Tenemos que invertir en nuestros niños desde adentro del vientre materno. Desde su gestación.

El 37% de los hogares en nuestro país presentan inseguridad alimentaria y a esta situación le complementan bajísimos niveles en educación, falta de acceso a la seguridad social, sub empleo e inestabilidad laboral; niveles precarios en acceso al saneamiento y altos niveles de hacinamiento. Todo esto impactando especialmente en las mujeres y madres, impactando severamente en la nutrición de sus familias y del futuro de nuestro país.

Al año se registran al menos 80 mil mujeres embarazadas, de esa cantidad más del 30% son de niñas menores de edad y adolescentes. Todo esto obviamente seguirá golpeando a las generaciones siguientes ante faltas de apoyos en temas nutricionales, salud y educación inicial.

Posiblemente el tema más importante si hablamos de nutrición infantil es la lactancia materna.

La lactancia materna es la primera vacuna del niño. La leche materna previene en un 54% episodios de diarrea, previene en un 32% de enfermedades infecciosas y respiratorias,  previene la otitis en los niños, la diabetes tipo 2, la obesidad, aumenta el coeficiente intelectual en 3 puntos, disminuye la mortalidad en niños menores de 5 años. Además, reduce incluso el cáncer de mama en las madres.

Paradójicamente, la vacuna más poderosa que hay para nuestras generaciones y sobre todo para los sectores más vulnerables y excluidos, no recibe el apoyo que merece.

La nutrición sigue siendo uno de los principales problemas de desarrollo humano en nuestro país, pues la presencia de la llamada Desnutrición Crónica (baja talla para la edad) se encuentra arriba de los estándares de la OMS, reflejando condiciones de sub-alimentación que afecta principalmente a mujeres en edad fértil, embarazadas y a aquellos infantes que viven en pobreza o exclusión social.

Lo que refuerza nuestro punto, que vamos en camino a perder otra generación. Es importante destacar que 18 de cada 100 niños menores de 2 años, presentan retardo en talla. El impacto negativo sobre su neuro-desarrollo está ampliamente documentado y constituye una barrera al desarrollo nacional.

Los preescolares, y en particular los menores de dos años, representan un grupo altamente vulnerable a desarrollar anemia por deficiencia de hierro. Así, la anemia nutricional, causada principalmente por la deficiencia de hierro, continúa siendo un significativo problema de salud pública, retrasa el desarrollo psico-motor del niño, reduce su capacidad de aprendizaje y su rendimiento escolar, disminuye la resistencia física y la productividad laboral del adulto.

Proponemos programas de nutrición, educación y ayuda para las madres embarazadas, fomentar la lactancia materna, preocuparnos por nuestros bebés desde el vientre materno, garantizando la salud y nutrición de las madres, iniciar una verdadera educación inicial integral de los 0 a los 5 años, que contemple la nutrición y la salud, para garantizar nuestras futuras generaciones. Convertir esa alta tasa de natalidad en un verdadero bono poblacional.

Vamos a poner en circuito todos los servicios, apoyos y prestaciones para avanzar hacia una política pública comprehensiva, una integralidad de la atención a la Primera Infancia con el Programa NACER-CRECER, como un conjunto de intervenciones críticas para el desarrollo personal, porque esto es un trabajo en conjunto y como nuevo gobierno vamos a dar diferentes apoyos para las niñas, niños, sus familias y su comunidad.

 

Grupo objetivo y Beneficiarios finales

Nacer Crecer tendrá como grupos objetivos a:

1.       Niños y niñas entre 0 y 6 años, quienes gozarán del derecho de protección integral, salud y educación a través del espacio de cuido y aprendizaje para la primera infancia.

-Hijos e hijas de vendedores ambulantes que no se encuentran matriculados en Centros de Desarrollo Infantil de los Mercados Municipales.

-Hijos e hijas de trabajadores que no se encuentran matriculados en centros de enseñanza inicial privados.

2.       Madres, padres y responsables que han tomado la decisión de ser acompañados por un equipo multidisciplinario en su labor en la protección integral, salud y educación de los niños y niñas que estén bajo su responsabilidad.

Beneficiarios finales: Los núcleos familiares y la sociedad en general, al verse incrementado el número de personas sanas, física y mentalmente, y con amplias aptitudes productivas.

Objetivos y Resultados esperados

Nacer Crecer implementará programas de aprendizaje que favorezcan el proceso de construcción de relaciones familiares positivas a través del apego seguro.

Resultado 1. Creados espacios para el enriquecimiento del desarrollo físico, emocional y cognitivo de niñas y niños desde su gestación hasta los seis años de vida, a través del Centro de Educación Prenatal e Inicial.

Resultado 2. Concientizadas madres, padres y cuidadores sobre la importancia de la creación de un vínculo positivo en la crianza de niños y niñas, antes, durante y después de su nacimiento, a través de la escuela de crianza prenatal y postnatal.

¿Cuál es el valor agregado del proyecto?

Nacer Crecer tiene como pilar educativo la transformación de la consciencia colectiva para crear comunidad. Las actividades formativas desarrolladas en grupos desde el período de embarazo en la Escuela de Crianza, y el posterior ingreso de los infantes en centro de educación inicial, serán el mecanismo de integración de personas y de familias con diferentes condiciones socioeconómicas, pero que se vinculan en un espacio de aprendizaje cuyo objetivo común es el desarrollo integral del niño y la niña, creando lazos sociales de confianza que se extienden, progresivamente, al conjunto de la sociedad.

A nivel regional, Nacer Crecer también contribuirá a la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.2 de la agenda 2030: “Asegurar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria”.

Localmente, se contribuirá al cumplimiento de la Política Nacional de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia 2013-2023, específicamente en la Línea de acción 2.1.1: “Apoyar a las familias en su función de protección, socialización y de apoyo efectivo de sus miembros, promoviendo pautas de crianza y educación basadas en el diálogo, el respeto entre todas las personas y la no discriminación”. Así como también en la Línea de acción 3.4.3: “Asegurar en forma progresiva el acceso universal a la educación y desarrollo integral de la primera infancia, mediante el fortalecimiento de las coordinaciones y alianzas estratégicas establecidas entre instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil, la comunidad, la cooperación internacional y la empresa privada”.

Metodología y Sostenibilidad

Principales actividades

Para la consecución del Resultado uno, “Creados espacios para el enriquecimiento del desarrollo físico, emocional y cognitivo de niñas y niños desde su gestación hasta los seis años de vida”.

Actividad Preparatoria:

-       Adecuación del espacio físico a implementar el Centro de Educación Prenatal e Inicial “Nacer Crecer”.

-       Trasferencia de Metodología del Centro de Educación Prenatal e Inicial “Nacer Crecer”.

-       Activación del Centro de Educación Prenatal e Inicial “Nacer Crecer”.

-       Sistematización de resultados anuales.

Para la consecución del Resultado dos. “Concientizadas madres, padres y cuidadores sobre la importancia de la creación de un vínculo positivo en la crianza de niños y niñas, antes, durante y después de su nacimiento.”

Actividad Preparatoria:

-       Transferencia de Metodología de la Escuela de Crianza prenatal y postnatal “Nacer Crecer”.

-       Activación de la Escuela de Crianza “Nacer Crecer”.

-       Visitas a Comunidades para el seguimiento de la Escuela de Crianza en el período neonatal.

-       Sistematización de resultados anuales.

¿Cómo se alcanzará la sostenibilidad del proyecto?

La estrategia de sostenibilidad del proyecto se basará en los siguientes componentes:

a)      La instalación de una red de empresas, a nivel nacional, que poseen el compromiso social de brindar una atención especial a las condiciones de sus trabajadores, en sus roles como padres, madres o responsables de infantes menores de 6 años.

b)     La integración de una dinámica de aporte familiar, en el que la persona responsable pagará una cuota simbólica, que contribuya al mantenimiento del programa.

Efectos multiplicadores

Nacer Crecer aspira a convertirse en un nodo de iniciativas ciudadanas e institucionales que promuevan la activación de Escuelas de Crianza y Centros de educación Prenatal e Inicial, con un enfoque de la teoría del apego seguro, a nivel de todo el territorio salvadoreño.


 

MI NUEVA ESCUELA

 

Con el proyecto de Mi Nueva Escuela se busca la revaloración del diseño de las instalaciones educativas para lograr un impacto positivo en el aprendizaje, además de tener las condiciones ideales para implementar nuevos métodos y herramientas.

Es indispensable dejar de pensar en la escuela como una infraestructura vacía y que se reduce a las paredes e implementar un nuevo concepto de la escuela, visto como la interrelación de diferentes áreas del estado que permitirá ampliar servicios, cobertura y cambiar la infraestructura, porque la Escuela es el centro de la comunidad.

El estudio Head Project, realizado por Peter Barrett y su equipo de expertos en diseño de escuelas de la Universidad de Salford, en el Reino Unido, presentó pruebas claras de que las escuelas primarias bien diseñadas pueden mejorar el rendimiento académico de los niños en áreas como la lectura, la escritura y las matemáticas.

Estas características físicas demostraron que las aulas aumentaban en un 16 % el aprendizaje a lo largo de un año escolar.

Cuanto mejor diseñada esté el salón de clases, mejor es el resultado académico de los niños.

Para conseguirlo, se necesitará del trabajo coordinado de otras áreas como infraestructura, tecnología, deporte y educación física, así como la concreción de otros espacios como talleres, Centros de Educación Prenatal e Inicial, agua, energía y servicios sanitarios.

Para Mi Nueva Escuela también se requerirá del involucramiento de sectores especializados, tales como:

-       Colegio de arquitectos.

-       Colectivos de diseño.

-       Academia.

-       Empresa privada, oenegés, y la cooperación de otros países.

Para alcanzar los objetivos propuestos también se hará uso de nuevos métodos y herramientas de aprendizaje, con el fin de lograr una mejor asimilación de los contenidos por parte de los alumnos, pero también para que existan mejores condiciones laborales para los maestros. Algunos de ellos son:

-       Clases extracurriculares.

-       Educación Inicial desde 0 meses, a través del Proyecto Nacer Crecer.

-       Especializaciones y cursos cortos.

-       Idiomas, finanzas, vocacionales, tecnología, lectura comprensiva, valores y civismo, voluntariado, medio ambiente, sinfónica y artes.

Se necesitará, además, de infraestructura complementaria:

-       Clínica de salud

-       PNC

-       Videovigilancia

Además de lo anterior, la iluminación en las escuelas influye en un 20 % sobre la capacidad de aprendizaje de los niños. La labor de Mi Nueva Escuela se enfocará en solventar el problema de la iluminación, así como el desarrollo de infraestructura para especializaciones, cursos cortos locales y departamentales; Idiomas, finanzas, tecnología, lectura comprensiva (Bibliotecas), valores y civismo, voluntariado, medio ambiente, sinfónica y artes.

Mi Nueva Escuela vista más allá de un área educativa, permitirá ampliar servicios, cobertura y cambiar el rostro de las comunidades, por ello se buscará realizar:

-       Implementación de Tecnología (Internet para todos).

-       Desarrollo de Deporte y Educación Física.

-       Creación de talleres y espacios culturales.

-       Creación de Centros de Educación Prenatal e Inicial, así como clínica de salud. Ejecutar el Proyecto Nacer Crecer.

-       Implementación de servicios básicos como agua, energía y servicios sanitarios.

-       Complementación del trabajo PNC, videovigilancia.

Es importante destacar que, además de convertir a los centros escolares en focos de actividades comunitarias, familiares y sectoriales en los territorios, ganamos espacio público vital para nuestros niños y niñas.

 


 

PROYECTO DALTON

 

Como parte de nuestras propuestas insignias presentamos el Proyecto Dalton, que consiste en una estrategia de gobierno para la realización del programa juvenil y educativo internacional más grande en la historia del país.

Para ello, el gobierno utilizará sus embajadas y consulados para conseguir un total de 20,000 becas para carreras universitarias de grados. Los jóvenes aplicarán a estas becas completas en el extranjero, que les permitirán realizar sus estudios superiores, así como la realización de prácticas profesionales.

Pero el Proyecto Dalton incluirá un componente adicional: a cambio de esta oportunidad de desarrollo profesional, los becados deben regresar al país, traer ese conocimiento adquirido y ponerlo en marcha, ya sea en el ámbito público, privado o en proyectos emprendedores para exportación de servicios.

Para su realización, buscaremos alianzas estratégicas con 39 embajadas y 89 consulados a lo largo del mundo. Estas 128 puertas al mundo no se están tocando en este momento. Esto traerá beneficios en cuanto a crecimiento personal, pero también social y económico para todo el país.

Se priorizarán becas en:

          Diseño urbanístico para zonas de alto riesgo

          Urbanismo adaptado a El Salvador

          Soluciones sostenibles

          Tecnología en diseño

          Administración de proyectos

Lo mejor de todo: el costo de este proyecto es voluntad política, tiempo para hacer las alianzas con otras naciones y llamadas telefónicas.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Hegel, G.W.F., Ciencia de la Lógica. Trad. Augusta y Rodolfo Mondolfo. Pr: Rodolfo Mondolfo. Madrid: Ediciones Solar, 1982

 

Ticas, Pedro, La gestión educativa salvadoreña: una propuesta hermenéutica desde la antropología etnográfica en educación inicial, parvularia, básica y media, Ed. Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2016.

 

Ticas, Pedro, et. al., “De la práctica docente a la práctica educativa salvadoreña: epistemología de la gestión educativa, Seguridad, migración y familia en Centros Escolares de Tercer Ciclo, Departamento de Cabañas”, Ed. Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2016.

 

Ticas, Pedro, Condición sociocultural y jurídica de menores en conflicto con la ley, Región Oriental, Ed. Corte Suprema de Justicia de El Salvador, 2001.

Ticas, Pedro, Maras, estado y sociedad en El Salvador: mapa de seguridad social. Una construcción antropológica, Co-Latino, El Salvador, martes 1 de julio de 2014.

 

Ticas, Pedro, El concepto de control territorial en la producción económica material, la producción intelectual y la seguridad social pública y privada, Co-Latino, jueves 31 de marzo de 2016.

 

Ticas, Pedro, Mapa Educativo Nacional: una propuesta para la política educativa salvadoreña desde la universidad, Documento ISBN 978-99961-0-205-9, El Salvador, 2005.

 

Ticas, Pedro, Alcances y limitaciones del sistema educativo en El Salvador: epistemología de la gestión y perspectivas plurieducativas en educación media, Volumen 1, Antropología de la educación: aportes de la etnografía, Ed. Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2017.

 

Weber, Max, Introducción a la sociología, Ed. Quinto Sol, México, 1985.



[1] S., Alejandro, Historia de la educación en EL Salvador, S/E, El Salvador, 2008. S/Np; Citado en: Ticas, Pedro, La educación en El Salvador: praxis y pensamiento en el siglo XXI, Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2009. pp.41

[2] Ticas, Pedro, Prolegómeno de una antropología educativa salvadoreña”, Ed. Universidad Pedagógica de El Salvador, 2007. p. 123

[3] Ticas, Pedro, Políticas públicas y gobernabilidad, Ed. CCC, México, 1994. p. 213

[4] Ticas, Pedro, Cultura y progreso: las formas sincréticas, El Día, México, DF., 12 de julio de 1992.

[5] Ticas, Pedro, Tomado de “Alcances y limitaciones del sistema educativo en El Salvador: epistemología de la gestión y perspectivas plurieducativas en educación media. Volumen I”, Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2018. pp.166-186.

[6] http://www.eird.org/cd/toolkit08/cd2/data/perfil_pais/el_salvador.pdf

[7] Tomado de: OLPE, OBSERVATORIO LATINOAMERICANO DE POLÍTICAS EDUCATIVAS, (Comité regional de la internacional de la educación para américa latina, 2014) http://observatorioeducacion.org/perfiles/perfil-es.pdf

[8] Cruz, Karla, “Lideres efectivos. El rol del director para la mejora continua de la escuela salvadoreña”, E/P, 2018.

[9] Hernández, Juana Mabel, Caracterización de los docentes del sistema educativo salvadoreño, FUSADES, El Salvador, 2014.p.vii.

[10] Ibídem. Óp. cit.

[11] Ibíd. p. vii

[12] Ibíd. p. 10

[13] Ibid.p.13

[14] Ibíd. p.14

[15] Ibídem. Óp. Cit.

[16] Ibíd. p.15

[17] Ibídem. Óp. Cit.

[18] Ibíd. p.17

[19] Ibíd. p. 18

[20] Ibíd. p.25

[21] Constitución de la Republica de El Salvador, Sección Tercera Educación, Ciencia y Cultura, DADO EN EL SALÓN DE SESIONES DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE; PALACIO LEGISLATIVO: San Salvador, a los quince días del mes de diciembre de mil novecientos ochenta y tres.

[22] Ticas, Pedro, La gestión educativa salvadoreña: una propuesta hermenéutica desde la antropología etnográfica en educación inicial, parvularia, básica y media, Ed. Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2016.p.3

[23] Para mayor detalle Véase: Ticas, Pedro, Mapa educativo nacional: una propuesta para la política educativa salvadoreña desde la universidad, DOC/ ISBN 978-99961-0-205-9, El Salvador, 2005.

 

[24] Ticas, Pedro, et. al., “De la práctica docente a la práctica educativa salvadoreña: epistemología de la gestión educativa, Seguridad, migración y familia en Centros Escolares de Tercer Ciclo, Departamento de Cabañas”, Ed. Universidad Pedagógica de El Salvador Dr. Luis Alonso Aparicio, 2016.p.42

 

[25] Ticas, Pedro, Condición sociocultural y jurídica de menores en conflicto con la ley, Región Oriental, Ed. Corte Suprema de Justicia de El Salvador, 2001.p.65

 

[26] Ticas, Pedro, El concepto de control territorial en la producción económica material, la producción intelectual y la seguridad social pública y privada, Co-Latino, jueves 31 de marzo de 2016.pag.14

 

[27] Para mayores detalles Véase, Ticas, Pedro, Mapa Educativo Nacional: una propuesta para la política educativa salvadoreña desde la universidad            .

[28] Ticas, Pedro. Ibídem. Óp. Cit. pp.249-250

[29] FUNDACIÓN SALVADOREÑA PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL. UNICEF. Una mirada a las familias salvadoreñas: sus transformaciones y desafíos desde la óptica de las políticas sociales con enfoque hacia la niñez, 2015, p. 12 y 13.

[30] LUA GRIMALT y otros, Estilos de apego y representaciones maternas durante el embarazo, Artículo Original para la Revista Chil Pediatr, 2012, 239-246

[31]MANUEL GÓMEZ-GÓMEZ y otros. “Desarrollo embriológico y evolución anatomofisiológica del corazón”. Revista Mexicana de Pediatría, 2012, p.93

[32] DAVID B. CHAMBERLAIN, Journal of Prenatal And Perinatal Psychology And Health The Sentient Prenate: What Every Parent Should Know, 2014, p. 253 – 274. Disponible en www.birthpsychology.com

[33]UNESCO, “Atención y Educación de la Primera Infancia. Informe regional América Latina y el Caribe”, 2010, p. 27

[34] GOES- UNICEF. Plan de Acción, programa de país 2016-2020, entre el gobierno de la República de El Salvador (GOES) y el fondo de las naciones unidas para la infancia (UNICEF), 2016, p.12.

[35] Organización Internacional del Trabajo (OIT), Un Buen Comienzo: Informe para el debate en el Foro de diálogo mundial sobre las condiciones del personal de la educación de la primera infancia (22–23 de febrero de 2012), p. 5, 8 Y 9.

[36]Ministerio de Economía, Dirección General de Estadísticas y Censos, Encuestas de Hogares Múltiples, 2016, p 46.

[37]UNICEF Primera Infancia en El Salvador: Estado actual y Perspectivas. 2012, p 9

[38]SAVE THE CHILDREN, “En deuda con la niñez: Informe sobre la Niñez en el Mundo 2017”, p.23

[39]SAVE THE CHILDREN “State of the World’s Mothers Report”, 2012. p, 11

[40]DAVID CHAMBERLAIN. What Babies Are Teaching Us About Violence. Pre- and Perinatal Psychology Journal, 10(2), Winter 1995, 57-74

[41]LAURA CHIODA. Fin a la violencia en América Latina: una mirada a la prevención desde la infancia hasta la edad adulta. Sinopsis. Banco Mundial, Washington, DC. 2016. p.34